domingo, 25 de diciembre de 2011

Osteopatia y evolución humana.


Bienvenidos!!!

Hace ya mucho que me entró el gusanillo y el interés por las diferentes hipótesis de como discurrió y discurre la evolución humana. Creo que mi interés empezó en una clase de anatomía en la escuela de fisioterapia. Ya en aquel momento, me pareció interesante como la potenciación o simplemente la arbitrariedad de la evolución había determinado la conformación de las estructuras anatómicas del ser humano para la que sería su función, y como esto, podía condicionar el porqué de los tratamientos fisioterapeuticos de los que serian mis pacientes. La sorpresa continuó cuando al iniciar mis estudios en osteopatia uno de los cuatro principios del precursor de la osteopatia, el señor Still, era "la estructura gobierna la función". Enseguida mi enfoque de ese principio fue puramente evolutivo, todo tratamiento tiene que estar enfocado a que esa estructura vuelva a tener la función para la que la evolución la potenció.
A menudo los tratamientos estan enfocados a recuperar la movilidad de determinada estructura sin tener en cuenta cual es su principal función.
El brazo por ejemplo, se conformó para coger y acercar el alimento a la entrada del sistema digestivo que es la boca. De ese modo el movimiento en los tres ejes del espacio que nos permite el hombro, la aproximación y el cierto valgo fisiológico del codo, que nos permite acercar la mano, y ésta que con todas sus articulaciones de acomodación a los pequeños movimientos de coordinación de la submano formada por nuestro pulgar oponible con el segundo y tercer dedo, tiene como objetivo funcional el acercar el alimento a la cavidad bucal por un lado y en conjunto con la presa que nos permiten los dientes arrancar trozos de los alimentos que eran demasiado grandes para introducir enteros en la cavidad bucal utilizando el brazo como elemento de tracción. Estas tres articulaciones: glenohumeral, humerocubital y trapeciometacarpiana son los que captan mayor atención por parte de los terapeutas, pero la articulación acromioclavicular con sus movimientos de ascenso o descenso, la articulación radiocubital proximal con su rotación que permite la pronosupinación y las pequeñas articulaciones mediocarpianas con sus micromovimientos de acomodación, por poner unos ejemplos, son igualmente vitales para la necesaria deglución y la obtención en consecuencia de la energía que permitirá que nuestros genes egoístas puedan continuar con su immortalidad a lo largo de los diferentes periodos geológicos que a nuestro planeta, a pesar del cambio climático, le quedan.
En cuanto a la repercusión de estas ideas en los tratamientos osteopáticos y fisioterapeuticos en el mundo del deporte, creo que es necesaria la reflexión y control de todas las lesiones que un determinado deportista haya podido sufrir en su carrera deportiva o también en sus periodos de descanso estivales.
Con frecuencia las lesiones en deporte son eminentemente traumáticas y quizás esta reflexión pueda parecer excesiva... Pero los deportistas no solo se tratan en los periodos que están de baja deportiva y es muy común la visita del deportista a la sala de fisioterapia por ligeras molestias que se perpetuán en el tiempo. Es aquí donde la necesaria comunicación terapeuta-deportista cobra vital importancia: escuchar, observar y analizar como las molestias condicionan el gesto deportivo y en que momento, para determinar donde está el problema escondido.
Evolutivamente el ser humano paró su desarrollo hace 50.000 años, al menos desde un puto de vista biológico. Pero nuestras actividades han sido muy diversas en estos 50 milenios, actividades que no requieren muchas de nuestras habilidades físicas porque la tecnología nos ha permitido hacerlas con menos esfuerzo. Por ello desde una vertiente evolutiva la tecnología ha permitido que los menos fuertes también hayan podido sobrevivir, y es lo que algunos postulan como un descenso de calidad en nuestra especie. Hemos aumentado la esperanza de vida y con ello enfermedades degenerativas, la osteopatia y la fisioterapia nos permiten tratarlas, la medicina perinatal permite la viabilidad de muchos niños que antes no sobrevivian pero que con frecuencia sufren disfunciones y patologías, otro campo donde fisioterapia y osteopatia tienen mucho que aportar.
Es por ello que a menudo la fisioterapia deportiva sea la más conocida y espectacular, tenemos homo sapiens sapiens muy espectaculares como Leo Messi, Usain Bolt o Lebron James que necesitan mecánicos para poder maravillar a las masas, pero esas masas necesitan de profesionales que los traten el día que por celebrar una champions o un titulo de la NBA se queden clavados de la espalda y no lo puedan celebrar!!!

Hasta pronto!!!